Higiene de manos en profesionales sanitarios: ¿se realiza correctamente la técnica?
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La higiene de manos es una de las medidas más importantes para prevenir las (IRAS)infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria. Sin embargo, conocer las recomendaciones no significa necesariamente que la técnica se realice siempre de forma correcta.
¿Todos los profesionales sanitarios se frotan las manos siguiendo correctamente todos los pasos? ¿Existen zonas que se olvidan con mayor frecuencia? ¿La experiencia profesional garantiza una técnica adecuada?
Un estudio realizado por el Equipo de Control de la Infección del Hospital Vall d’Hebron analizó precisamente esta cuestión mediante una herramienta de evaluación visual: un escáner de fluorescencia.
Los resultados muestran que incluso entre profesionales con experiencia pueden existir áreas de mejora.
Higiene de manos: una técnica que requiere algo más que conocimiento
La Organización Mundial de la Salud considera la higiene de manos una de las principales medidas para prevenir la transmisión de microorganismos en los centros sanitarios.
Sin embargo, realizar una correcta higiene de manos implica cubrir adecuadamente todas las superficies de las manos. Dedicar unos segundos a aplicar solución hidroalcohólica no garantiza, por sí solo, que todas las zonas hayan recibido una fricción adecuada.
Dedos, uñas, pulgares, espacios interdigitales, dorso de las manos o muñecas pueden quedar parcialmente sin producto si la técnica no se ejecuta correctamente.
Por este motivo, la formación práctica en higiene de manos resulta especialmente importante dentro de los programas de prevención y control de infecciones.
Un estudio con 108 profesionales del Hospital Vall d’Hebron
El estudio Implementación de formación en la técnica de higiene de manos mediante escáner de fluorescencia en profesionales sanitarios, realizado por Silvia Aneas Posadas, Agustín Gayubas Jurado, Eva Castillo Martínez y Dolors Rodríguez, del Equipo de Control de la Infección del Hospital Vall d’Hebron, evaluó una intervención formativa dirigida a diferentes perfiles profesionales.
En total participaron 108 profesionales, distribuidos de la siguiente manera:
50 profesionales de enfermería (DUE).
33 técnicos/as en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE).
6 médicos/as.
7 médicos internos residentes (MIR).
15 profesionales no sanitarios, entre ellos personal administrativo, de limpieza y celadores.
La actividad combinó una explicación teórica con una demostración práctica de la técnica de higiene de manos.
Posteriormente, los participantes utilizaron una solución hidroalcohólica fluorescente y comprobaron el resultado mediante un escáner de fluorescencia.
El objetivo era sencillo pero muy relevante: hacer visibles las zonas de las manos que no habían quedado correctamente cubiertas.
¿Qué zonas se olvidan con mayor frecuencia?
Uno de los aspectos más interesantes del estudio es que los errores no fueron exactamente iguales en todos los grupos profesionales.
Entre los profesionales de enfermería, el paso que se olvidaba con mayor frecuencia estaba relacionado con la limpieza de las puntas de los dedos y las uñas.
En el caso de médicos y médicos internos residentes, la zona que presentaba un mayor porcentaje de omisión era el frotado de las muñecas.
Estos resultados muestran que la formación puede beneficiarse de un enfoque más individualizado. No todos los profesionales cometen necesariamente los mismos errores y, por tanto, identificar las áreas concretas de mejora puede ayudar a orientar mejor las intervenciones educativas.
El dato que invita a reflexionar: los MIR
Uno de los datos comunicados en la actividad formativa fue especialmente llamativo: el grupo de médicos internos residentes (MIR) obtuvo un 71,4 % de técnicas correctas.
Este resultado pone de manifiesto que la experiencia o la formación previa no garantizan por sí mismas una ejecución perfecta de la técnica.
La higiene de manos es un procedimiento sencillo, pero precisamente por formar parte de la rutina diaria puede existir una falsa sensación de seguridad.
Por eso, evaluar periódicamente la técnica puede ser una herramienta útil para detectar errores que pasan desapercibidos durante la práctica habitual.
Ver el error cambia la forma de aprender
Una de las principales ventajas de utilizar un escáner de fluorescencia para la formación en higiene de manos es que convierte un concepto abstracto en una experiencia visual.
Cuando un profesional recibe únicamente una explicación teórica sobre cómo debe realizar la higiene de manos, puede resultar difícil identificar exactamente qué zonas está dejando sin cubrir.
La fluorescencia permite visualizarlo inmediatamente.
El profesional puede observar sus propias manos y detectar de forma clara aquellas zonas en las que la aplicación de la solución hidroalcohólica ha sido insuficiente.
Esto facilita una dinámica de formación basada en:
Higiene de manos con evaluación
La retroalimentación es inmediata y permite convertir la formación en una experiencia mucho más participativa.
¿Puede un escáner medir el cumplimiento de la higiene de manos?
Aquí es importante hacer una distinción.
El estudio señala que los resultados obtenidos mediante esta metodología no pueden considerarse una medida exacta del cumplimiento real de la higiene de manos.
Es decir, observar una técnica durante una sesión formativa no permite concluir automáticamente que un profesional realice siempre la higiene de manos correctamente en su actividad asistencial diaria.
Su utilidad está en otro punto: identificar errores frecuentes, facilitar la retroalimentación y generar nuevas oportunidades de formación y concienciación.
Esta diferencia es importante porque permite entender el escáner de fluorescencia como una herramienta educativa y de evaluación de la técnica, y no como un sustituto de los sistemas de observación de la adherencia a la higiene de manos.
Formación práctica para reforzar la prevención de IRAS
Las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (IRAS) continúan siendo uno de los grandes retos de la seguridad del paciente.
Dentro de las estrategias de prevención, la higiene de manos ocupa un papel fundamental. Pero para que las recomendaciones se conviertan en hábitos es necesario que los profesionales sepan aplicarlas correctamente y puedan identificar posibles errores.
Las herramientas visuales pueden complementar la formación tradicional y hacer que el aprendizaje sea más práctico.
En este contexto, el estudio realizado en el Hospital Vall d’Hebron muestra cómo una actividad formativa basada en un escáner de fluorescencia puede ayudar a detectar áreas de mejora específicas según el perfil profesional.
Semmelweis Hand Scanner: convertir la formación en una experiencia visual
El Semmelweis Hand Scanner®, distribuido por Distrauma Medical, utiliza fluorescencia para visualizar la cobertura de la solución aplicada durante una sesión de formación en higiene de manos.
La herramienta permite que cada profesional pueda:
Visualizar inmediatamente las zonas que no han quedado correctamente cubiertas.
Recibir una retroalimentación individualizada.
Identificar errores concretos en su técnica.
Corregirlos durante la propia sesión formativa.
Repetir el procedimiento y comprobar visualmente la mejora.
De esta manera, la formación deja de basarse únicamente en explicar cómo debe realizarse la técnica y permite al profesional ver su propio resultado.
Una correcta higiene de manos no debería entenderse únicamente como una recomendación que se explica durante la incorporación de un profesional.
La formación continua, la evaluación y la retroalimentación pueden contribuir a mantener la atención sobre una práctica que forma parte de la actividad asistencial diaria.
El estudio del Hospital Vall d’Hebron plantea precisamente esta oportunidad: utilizar herramientas visuales e interactivas para reforzar la técnica y detectar áreas concretas de mejora.
Porque no se trata solamente de preguntar si un profesional se lava o desinfecta las manos.
La pregunta más interesante es:
¿Está realizando correctamente todos los pasos de la técnica?
Y, en ocasiones, la mejor manera de responder es permitirle verlo.
En definitiva,
La higiene de manos en profesionales sanitarios es una herramienta esencial para la prevención de infecciones, pero una correcta aplicación requiere una técnica adecuada.
El estudio realizado en el Hospital Vall d’Hebron con 108 profesionales demuestra que pueden existir errores incluso entre profesionales con experiencia y que las zonas con mayor frecuencia de omisión pueden variar según el perfil profesional.
La utilización de un escáner de fluorescencia para la formación en higiene de manos no sustituye a la evaluación de la adherencia en la práctica asistencial, pero puede aportar un elemento de gran valor educativo: hacer visibles los errores y proporcionar una retroalimentación inmediata.
En prevención de infecciones, identificar un error es el primer paso para poder corregirlo.
Referencias
Organización Mundial de la Salud (OMS). Manual técnico de referencia para la higiene de las manos. 2009.
Dray S, Lehingue S, Valera S, et al. Using an ultraviolet cabinet improves compliance with the World Health Organization’s hand hygiene recommendations by undergraduate medical students: a randomized controlled trial. Antimicrobial Resistance & Infection Control. 2020;9:147. DOI: 10.1186/s13756-020-00808-4.
Aneas Posadas S, Gayubas Jurado A, Castillo Martínez E, Rodríguez Pardo D. Implementación de formación en la técnica de higiene de manos mediante escáner de fluorescencia en profesionales sanitarios. Equipo de Control de la Infección, Hospital Vall d’Hebron.