Hipotermia perioperatoria: una complicación frecuente que sigue infravalorándose
La hipotermia perioperatoria inadvertida continúa siendo una de las complicaciones más frecuentes en el entorno quirúrgico, especialmente en procedimientos de duración media y larga. A pesar de los avances en protocolos de seguridad y monitorización, numerosos estudios siguen señalando que muchos pacientes experimentan descensos de temperatura corporal durante la cirugía si no se aplican medidas preventivas adecuadas.
La pérdida de temperatura corporal puede producirse rápidamente tras la inducción anestésica debido a la redistribución térmica y a la exposición del paciente al entorno quirúrgico. Factores como la duración de la cirugía, la temperatura del quirófano, la administración de fluidos intravenosos o la superficie corporal expuesta aumentan significativamente el riesgo de hipotermia intraoperatoria.
La Association of periOperative Registered Nurses (AORN), una de las principales organizaciones internacionales en el ámbito perioperatorio, ha reforzado recientemente la importancia del control térmico del paciente dentro de sus recomendaciones clínicas, destacando la necesidad de considerar la normotermia como parte esencial de la seguridad perioperatoria.
En los últimos años, distintos hospitales y sociedades científicas han comenzado a reforzar sus protocolos de manejo térmico perioperatorio, incorporando estrategias preventivas más tempranas y sistemas de calentamiento más eficientes. El objetivo no solo es evitar el descenso térmico, sino también mejorar la recuperación del paciente y optimizar los resultados clínicos globales.
Según diferentes revisiones clínicas, la hipotermia perioperatoria puede asociarse a:
- aumento del riesgo de infección quirúrgica
- alteraciones en la coagulación
- incremento de la pérdida sanguínea
- prolongación de la recuperación postoperatoria
- mayor estancia hospitalaria
Diversos estudios también relacionan la hipotermia perioperatoria con un incremento del consumo de recursos hospitalarios, especialmente en procedimientos complejos o de larga duración. La prevención activa de estas complicaciones permite mejorar la eficiencia asistencial y reducir la necesidad de intervenciones adicionales durante el postoperatorio.
Además, diversos especialistas coinciden en que la prevención debe comenzar desde fases tempranas del proceso quirúrgico mediante protocolos estandarizados, monitorización continua y sistemas de calentamiento activo adaptados a las necesidades del paciente.
Qué están recomendando los expertos
Actualmente, uno de los principales retos en el entorno quirúrgico es integrar medidas preventivas eficaces sin aumentar la complejidad del trabajo asistencial. Por este motivo, cada vez se priorizan más soluciones prácticas, fáciles de implementar y adaptadas al flujo real del quirófano.
Las nuevas recomendaciones perioperatorias insisten en la necesidad de:
- iniciar el calentamiento de forma precoz
- mantener una monitorización térmica continua
- reducir la pérdida de calor intraoperatoria
- aplicar soluciones eficientes y fáciles de integrar en el flujo quirúrgico
Cada vez más hospitales están revisando sus protocolos de manejo térmico para reforzar la prevención de la hipotermia y mejorar tanto la seguridad del paciente como la eficiencia asistencial.
La tendencia actual se orienta hacia protocolos más estandarizados y sistemas que permitan mantener la normotermia de forma continua y segura tanto en pacientes adultos como pediátricos. El control térmico perioperatorio ya no se considera únicamente una recomendación clínica, sino una parte fundamental de la estrategia global de seguridad del paciente.
Fuentes científicas: AORN / PubMed / NICE.
Soluciones para el control de la normotermia
La aplicación de tecnologías de calentamiento activo ha adquirido un papel cada vez más relevante dentro de los programas de prevención perioperatoria. Estas soluciones ayudan a mantener una temperatura estable durante todo el procedimiento quirúrgico, favoreciendo un entorno más seguro tanto para el paciente como para el equipo clínico.
Existen diferentes soluciones diseñadas para ayudar a mantener la temperatura corporal del paciente durante el procedimiento quirúrgico y favorecer el control de la normotermia.
Entre ellas destaca el sistema de calentamiento HotDog, galardonado con el Primer Premio a la Tecnología Sanitaria del Año 2024 en el 17º Congreso ANECORM.

A través de su tecnología de calentamiento por conducción, el sistema distribuye el calor de manera uniforme, ayudando a mantener una temperatura corporal estable durante toda la intervención quirúrgica. Esto contribuye a mejorar los resultados clínicos, reducir el riesgo de infecciones y favorecer una recuperación más rápida del paciente.
El sistema dispone de:
- manta de calentamiento para paciente
- colchón térmico
- soluciones adaptadas tanto para pacientes adultos como pediátricos
Diseñado para integrarse fácilmente en el entorno quirúrgico, el sistema HotDog ayuda a optimizar el manejo térmico perioperatorio sin interferir en el trabajo del equipo clínico.
Puedes encontrar más información sobre soluciones para el control de la normotermia en la web de Distrauma Medical.